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domingo, 18 de enero de 2015

El piercing oral una amenaza para nuestra boca

Desde hace unos años, se ha puesto de moda el piercing en la boca, ya sea en la lengua o en el labio. Sin embargo no somos conscientes de sus complicaciones, tanto de forma inmediata, por el hecho en si de la perforación de la piel y las mucosas, como a largo plazo por la fricción y la existencia de un cuerpo extraño en la cavidad oral.

Derivadas de la perforación para la colocación del piercing las complicaciones más frecuentes que se producen son:dolor, inflamación, hemorragias ( sobretodo en la lengua que es un órgano muy irrigado de sangre) o infecciones,dado que en la boca existen un gran número de bacterias patógenas.

Sin embargo las más preocupantes son las que se dan a largo plazo, entre ellas destacamos:

1. Lesión del nervio trigémino. facial o hipogloso. Este tipo de lesiones se dan en la lengua, al perforar alguno de los nervios para colocar el piercing. Como consecuencia se altera la función del gusto o la motora, dependiendo del nervio afectado.



2. Alergia y/o dermatitis dependiendo de la aleación utilizada en el arete que traspasa la mucosa. Como recomendación, evitar el níquel, ya que produce muchas sensibilidades.




3. Fracturas o astilla miento de los dientes: esto es debido a la fricción continua del arete sobre el diente o al hábito que normalmente se adquiere de empujar y jugar con el piercing.




4. Mayor acumulo de placa y calculo en los dientes antero- inferiores por el contacto continuo de la esfera del piercing con los dientes ( esto provoca que halla más superficie para que se deposite placa lo cual es muy perjudicial para la encía). Esta placa también provoca halitosis.

5. Recesiones gingivales. Esta es la complicación más frecuente que se da en los piercing colocados en el labio. Consiste en una retracción de la encía que es debida al trauma constante que supone para este tejido el contacto con el metal.





Para evitar estas complicaciones te recomendamos:

1.Ser muy rigurosos con la limpieza de la zona afectada, sobretodo durante las seis primeras semanas que es el periodo de cicatrización completo.

2. Evitar el tabaco y alcohol ( quizá es un buen momento para dejar de fumar).

3. Retirar el piercing si el paciente ve un acumulo de placa en la zona y hacer una limpieza más exhaustiva de la zona.

4. Ante cualquier signo o síntoma de infección o inflamación acudir al dentista.

domingo, 4 de mayo de 2014

4 falsos mitos sobre la halitosis

La ciencia médica considera que  halitosis no es una enfermedad, sino un síntoma de procesos fisiológicos o patológicos orales y/o extra orales o  una incorrecta higiene buco-dental.

Normalmente, el  mal aliento no es percibido por la persona que lo padece,pero si por las personas que están cerca de ella. Esto se explica por la incapacidad que tiene el ser humano para detectar su propio aliento.

Quienes son conscientes del  problema,  por lo general, se han percatado de ello gracias a que alguien cercano a el se lo ha dicho, algo que es poco frecuente, debido a lo incomodo de la situación.

Existen 4 falsos mitos sobre este problema que hoy queremos aclarar:


1. Existe un bajo porcentaje de personas con este problema; en realidad la halitosis tiene una alta prevalencia, alrededor de un 30% de la población adulta padece o ha padecido halitosis en alguna ocasión. Casi todas las personas en algún momento de su vida, sufren halitosis de formal temporal o transitoria. Se puede manifestar en el mal aliento al despertarse  por la mañana, por el consumo de determinados alimentos, alcohol, cigarrillos, ciertos medicamentos, o por resfriados o dietas entre otras causas.


2.Causa errónea; en el 90% de los casos tiene su origen en la cavidad oral, confirmando que en la mayoría de las ocasiones el mal olor proviene de la lengua. Normalmente en la cavidad oral existen un gran número de bacterias,  encargadas de producir compuesto  sulfúricos volátiles que tienen un olor desagradable. El 10% restante tiene su origen en el aparato respiratorio y otras afecciones del organismo, normalmente el estómago.




3. No existe un profesional de referencia para tratarlo; el diagnóstico lo realiza el odontólogo que además de poner en conocimiento a la persona de su problema, se encargará de prevenir, diagnosticar y tratar la halitosis. En la Clínica Dental Loscos, contamos con el sistema OralChroma, un dispositivo que mide la concentración de gas en los tres principales causantes de la halitosis. A través de una pequeña muestra de saliva, podemos conocer en pocos minutos cual es el origen de nuestro mal aliento, si es por una incorrecta higiene oral, un problema de encías, problemas digestivos o por otras afecciones de nuestro organismo.




4.No tiene solución o tratamiento; sea cual sea el origen la halitosis tiene solución. Si el origen del mal aliento es la cavidad oral, el problema se puede solucionar con un tratamiento específico, y unas pautas de higiene bucal con productos que combinen digluconato de clorhexidina, cloruro de cetilpiridino y lactato de zinc junto a un limpiador lingual.